Hipótesis“En Chile los alumnos universitarios asisten a fiestas durante la semana, aunque ellos saben que deben cumplir con la responsabilidad de estudiar e ir a clases, desde la mañana temprano hasta la tarde”.
Análisis
Según el psicólogo de la Universidad Católica, Federico Fruhlig, el factor preponderante que influye en que los jóvenes “carreteen” en la semana, aunque tengan clases al otro día temprano en la mañana, es el stress que sienten los estudiantes al llevar una vida llena de presiones y obligaciones. “Los alumnos deben lidiar con los diferentes tipos de responsabilidades que a esta edad se tienen, como por ejemplo, la exigencia por parte de los padres por estudiar una carrera que el joven no quiere; depresiones múltiples, un tanto existenciales y problemas de identidad”, afirmó el profesional. Otros factores de influencia, según Fruhlig, son: el deseo de los alumnos por conocer personas del sexo opuesto, tomar alcohol, probar drogas (en general), y también distraerse sanamente, en el caso de los que no se identifican con lo mencionado anteriormente.
Según el estudiante universitario Felipe Donoso, “carretero” por excelencia, la diversión en los días de semana es fundamental para poder liberarse del estrés y despejar la mente luego de una agotador día de clases. “Para mí es necesario tomarme unas tres o cuatro “piscolas” para pasarlo bien y olvidarme de mis atados”, expresó el joven.
Lugares de Concurrencia Juvenil
En Chile, específicamente en Santiago, los lugares donde se puede “carretear” los días de semana son varios. Cada comuna tiene sus recintos que abarcan a toda la gente del barrio. Hace muy poco se aprobó una ley en la comuna de Las Condes, ubicada en el barrio alto de la ciudad, que exige el cierre de estos, entre 1 y 1.30 a.m. los días de semana, situación que generó mucha polémica en los jóvenes. Debido a esta ley, muchas personas que viven en Las Condes asisten a otros lugares en diferentes comunas de la ciudad, tales como Providencia. Entre estos destacan “Vicius”, “Liguria”, “Bar Central”, “El Bodeguero”, entre otros. Para todos ellos no rige la ley de cierre temprano y últimamente han tenido mucho éxito.
La principal diferencia entre el “carrete” de los días de semana y el de los viernes y sábados es que en estos últimos se privilegian las fiestas donde se va a bailar, las que duran hasta altas horas de la madrugada. Pese a que de lunes a viernes se puede ir a bailar a muchos recintos, los jóvenes prefieren el “carrete” en lugares más calmados, como los pubs, bares y juntas en casas de amigos. Obviamente no se puede generalizar y también hay quienes siempre optan por mover el cuerpo. Para ellos, uno de los lugares más cotizados es la “Mumm”, discotheque que los jueves funciona hasta tarde y que recibe una enorme cantidad de jóvenes, quienes al menos una vez al semestre organizan ahí sus fiestas universitarias.
Según Claudio Salinas, estudiante de Periodismo, la Mumm es el mejor lugar para ir a bailar los jueves, ya que siempre hay fiestas entretenidas donde se juntan una gran cantidad de universitarios. “Además, los tragos son baratos y las mujeres que van, preciosas”, agregó el joven.
También existe el tipo de “carrete” diurno, como la dicotheque “Rapa Nui”, ubicada más hacia el centro de la capital, al lado del barrio universitario. Allí los jóvenes aprovechan sus horas libres para enfiestarse. Incluso han salido reportajes en televisión donde muestran alumnos ebrios en la calle.
Otro sitio, bastante famoso en la “cultura carretera santiaguina”, es el barrio Bellavista, allí existen variadas opciones de diversión juvenil, tanto de día como nocturna.
Rol de las AutoridadesLos padres controlan como pueden a sus hijos, exigiéndoles hora de llegada y, muchas veces los pupilos terminan el “carrete” durmiendo en casa de amigos, donde sus padres no son tan exigentes y, así, los jóvenes pueden tener un poco más de libertad para llegar más tarde.
También los papás les exigen a sus hijos resultados académicos, para así saber dónde y cómo controlarlos un poco más, por ejemplo prohibirles salir de noche en la semana.
No es extraño que la policía entre a los locales a fiscalizar que todo ande en orden, como controlar si hay menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas. Así lo ratificó Jorge Benavides, carabinero que se desempeña en la 17ª Comisaría de la comuna de Providencia. El cabo afirmó que los controles a locales nocturnos son permanentes y se fiscaliza duramente a quienes no cumplan con las normas que se establecen. Otro punto importante a resaltar es que los jóvenes suelen hacer “pre-carretes” (juntarse antes de salir en alguna casa con los amigos). “Ocasionalmente, el ruido impide el óptimo descanso de los vecinos, quienes, como es día de semana, deben levantarse a trabajar temprano”, dijo el uniformado. Por lo tanto, afirmó Benavides, se ven en la obligación de llamar a la policía. Ésta acude a las casas bulliciosas y les pide a los organizadores, cordialmente, que bajen el volumen. Por lo general hay una primera advertencia y si no se hace caso a ella, la segunda implica una multa.
Tragos y Drogas
En los “carretes” juveniles, en la semana, se suele ingerir alcohol y drogas.
Entre los tragos preferidos se encuentra el famoso y conocido pisco, el cual se suele mezclar con bebida tipo cola, lo que da como resultado la “piscola” (trago típico nacional). Otras bebidas alcohólicas que se toma es: cerveza, vodka, ron, vino y bebidas energizantes.
Las drogas también se hacen presentes en las fiestas juveniles. Las más consumidas son: la marihuana, éxtasis y cocaína (estas dos últimas en menor cantidad).
Efectos del “carrete” SemanalSegún el neuro psiquiatra de la Universidad de Harvard, Patricio Fishman, al enfiestarse los días de semana, los jóvenes deben lidiar con las consecuencias que produce la actividad nocturna.
“Los efectos son: riesgos de sufrir accidentes automovilísticos, por manejar bajo el efecto del alcohol o de alguna droga.
Disturbios en la vía pública, como pelear, lo cual puede terminar en que la policía lleve detenido a los responsables.
Daño, casi irreparable y acumulativo, que producen los estimulantes ya mencionados.
Posible bajo rendimiento académico, por lo tanto, conflictos familiares e infelicidad personal (emocional).
Por último, el malestar corporal que se manifiesta al día siguiente del “carrete”, sobre todo si el joven debe ir a la universidad”, afirmó el profesional”.
Los jóvenes universitarios salen a fiestas durante la semana, aunque tengan clases temprano en la mañana. Éste es un fenómeno social que se está dando hace bastante tiempo en Chile.
Sr Hiriart
Sr Cánepa
Sr Brzovic
Sr Yudelevich